Pasajeros haciendo ejercicio. El gimnasio del Titanic fue solo uno de los muchos lujos y comodidades que podían disfrutarse a bordo del legendario barco. Contaba con el equipamiento más moderno de la época y podía ser utilizado por pasajeros de primera clase.
Además del gimnasio, el barco también ofrecía otras instalaciones lujosas como baños turcos, una piscina e incluso una innovadora cancha de squash.