En esta fascinante experiencia de realidad virtual rendimos homenaje a los músicos que viajaban a bordo del Titanic.
Embarcaron en Southampton como pasajeros de segunda clase. Hasta la noche del hundimiento, los músicos actuaban en dos grupos distintos: un quinteto formado por Percy Taylor, John Woodward, Fred Clarke y John Hume, bajo la dirección del violinista y líder Wallace Hartley, que tocaba durante la hora del té, después de la cena y durante los servicios religiosos dominicales.
Para otras ocasiones, el trío de violín, violonchelo y piano —compuesto por Georges Krins, Roger Bricoux y Theodore Brailey— tocaba en el restaurante a la carta y en el Café Parisien.
Después del impacto con el iceberg, Hartley y sus compañeros comenzaron a tocar música para mantener la calma entre los pasajeros mientras se cargaban los botes salvavidas. Muchos supervivientes afirmaron que la banda siguió tocando hasta el último momento.
Se dice que su última melodía fue “Nearer, My God, to Thee”, aunque otras fuentes afirman que fue “Songe d’Automne”.
Un pasajero de segunda clase dijo:
“Se hicieron muchas cosas valientes aquella noche, pero ninguna más que la de los hombres que tocaron minuto tras minuto mientras el barco se hundía silenciosamente. La música que interpretaron fue tanto su propio réquiem inmortal como su derecho a ser recordados con gloria eterna.”
Todos los músicos murieron en el naufragio.
Toda la música que escucharás en esta exposición ha sido compuesta especialmente por el compositor neerlandés René Merkelbach y su equipo.
La banda sonora completa fue grabada con una orquesta sinfónica de 50 músicos y estará disponible en Spotify e iTunes.
Para esta experiencia de realidad virtual, René ha creado una nueva composición basada en las piezas que se tocaban el último día.
Este viaje musical digital te hará sentir parte de la historia, y con la recreación inmersiva de vídeo y sonido, revivirás las emociones de los músicos y los pasajeros.