La Leyenda del Titanic: Versión ligera

Introducción

Introducción

Travel with Elisabeth

Viajar con Elisabeth

El 10 de abril de 1912 Arthur Callahan y su hija Elizabeth embarcan en Titanic en el puerto de Southampton. Únete a ellos en un viaje que no olvidarás. Juntos navegarán hasta Estados Unidos con la idea de reencontrarse con su madre y su esposa, Kasidy Callahan, quien llegó hace unos meses a Nueva York huyendo de las insalubres y precarias condiciones de trabajo en las fábricas de Inglaterra. Allí Mrs. Callahan ha intentado allanar el difícil camino a su familia y comenzar así una nueva vida. Descubre cómo es el viaje de Arthur y Elizabeth en la tercera clase del Titanic; el único billete que han podido comprar con sus escasos recursos. Comienza un viaje en donde el destino y la suerte tienen más peso de lo que nunca hubieran imaginado… Un viaje que no podrán olvidar el resto de sus vidas.
The shipping spirit of the time

EL ESPÍRITU NAVIERO

Las consecuencias de las guerras napoleónicas en Europa fueron desastrosas. En el siglo XIX la miseria asolaba todo el continente europeo, obligando a millones de personas a huir de sus países y buscar oportunidades en Estados Unidos, la nueva tierra prometida. Al no haber buques exclusivamente para el tráfico de pasajeros, la gran demanda de barcos para cruzar el Atlántico llevó a las grandes navieras a buscar nuevas fórmulas. Solo a partir de 1839 empiezan a construirse buques dedicados exclusivamente al transporte de personas. Se establecieron tres tarifas diferentes de billetes: primera, segunda y tercera clase. Las compañías navieras empezaron a disputarse las rutas y los barcos empiezan a crecer en tamaño, lujo y velocidad. Sin embargo, este aumento en el tamaño de los barcos no se correspondía con la rentabilidad, ya que las personas más adineradas solo viajaban en determinadas épocas del año. El resto del tiempo, los barcos hacían su servicio principalmente con emigrantes de tercera clase. Al no cubrir los gastos surgió la necesidad de acrecentar aún más el tamaño de los buques de pasajeros. A finales del siglo XIX, solo existían dos compañías con los mejores barcos y servicios en los desplazamientos,la Cunard Line y la White Star Line cuyos barcos eran construidos en los astilleros Harland and Wolf de Belfast. Cunard Line, botó en 1906 dos nuevos buques: el Mauretania y el Lusitania, equipados con un sistema de turbinas de vapor que les daba una velocidad de unos 25-26 nudos (casi 50 km/h), convirtiéndolos en los barcos más rápidos del mundo. Su entrada en servicio fue un duro golpe para la White Star Line. J. Bruce Ismay, hijo del fundador original, aceptó el reto y propuso en marzo de 1907 construiruna nueva serie de buques que superaran a los de sus competidores en tamaño, lujo y velocidad. Serían tres barcos idénticos que recibirían el nombre de Olympic Series Liners. Sus nombres serían respectivamente Olympic, Titanic y Gigantic. El primero de los tres buques, el Olympic, entró en servicio en 1911. Poco después, tras más de 3 años de construcción con más de 15.000 carpinteros e ingenieros, el Titanic estuvo listo para zarpar en abril de 1912. El coste total fue de 7,5 millones de dólares (200 millones de dólares de hoy). A pesar de los cambios y los avances técnicos, el Titanic llegó a alcanzar una velocidad máxima de 24 nudos (44,5 km/h).
¿CÓMO ERA VIAJAR?

¿CÓMO ERA VIAJAR?

A principios del siglo XX las diferencias entre las clases sociales eran muy grandes. Literalmente, los ricos eran extremadamente ricos y los pobres muy pobres. La relación entre ambos estratos sociales era nula en la vida diaria…salvo en el Titanic, en donde ricos y pobres compartían el mismo espacio, un trasatlántico. El billete más barato de primera clase costaba el equivalente a unos 12.000 euros de hoy. Por los camarotes más lujosos los pasajeros de primera podían llegar a pagar el equivalente a unos 40.000 euros en un viaje que venía a durar solamente cinco días. <size=1.2em>Aparte de los lujosos camarotes, en primera clase había un total de 14 grandes estancias. Salones para damas y de fumadores para los caballeros, el enorme comedor, el Café Veranda, vestíbulos, grandes escaleras, la piscina, los baños turcos, la cancha de squash, el gimnasio, etc. También se jugaba mucho al póker. A bordo siempre había tahúres, jugadores profesionales que intentaban desplumar a los caballeros. Otra de las grandes atracciones que el Titanic ofrecía era el Restaurant a la Carte. Se trataba de un lujosísimo restaurante regentado por el señor Luigi Gatti, un conocido chef que ofrecía exquisitos platos a precios astronómicos. Para los más jóvenes y también para los pasajeros solteros, lagran diversión a bordo del Titanic y de todos los trasatlánticos, era el flirteo. De noche los pasillos de los camarotes de prime ra era recorridos por sigilosas sombras que se pasaban de unos aotros camarotes en busca de placer y diversión. Una buena propina a los camareros y serenos aseguraba su silencio. Segunda y Tercera clase era donde viajaban los pasajeros máspobres, los emigrantes. Las familias de los emigrantes eran muy numerosas. Vivían en camarotes muy modestos para 4, 6 o incluso 8 literas con un sencillo lavabo para poder asearse sin necesidad de salir a los aseos comunes. Seguramente todo un lujo del que no disponían en las casas que dejaban atrás. Los camarotes de tercera en el Titanic eran iguales que los camarotes de segunda clase en otros barcos más pequeños. El precio de un billete de esta categoría iría entre los 300 y los 700 euros de hoy. Para una familia de varios miembros el comprarestos billetes, cuyo valor total equivalía al salario de uno o más años del padre de familia, suponía un tremendo sacrificio. Debían pasar años ahorrando, teniendo incluso que vender sus escasas pertenencias o sus modestas viviendas. Emigrar era una incierta y a veces dolorosa experiencia. Antes de embarcar, la mayoría de las familias emigrantes se solían fotografiar con sus padres y abuelos ya que sabían que quizá nunca más volverían a verse. En tercera clase las dependencias estaban equipadas con unos enormes comedores comunes con extensas mesas en las que se compartía la comida servida abordo. La hora de los almuerzos era el mejor momento para los pasajeros. Una oportunidad no sólo para conocerse sino para degustar también platos que nunca antes habían degustado. Muchos campesinos comían por primera vez pescado y, al contrario, muchos pescadores comían por primera vez carne. Había también a bordo del Titanic un espartano salón común que tenía una cantina y un espacio para fumadores.
NIÑOS AL TITANIC

NIÑOS AL TITANIC

En la primera clase tenemos que imaginarnos un espacio rodeado de todo tipo de suntuosidades que les permitiera estar familiarizados con el lujo de sus propias casas. Los niños y niñas llevaban a sus institutrices que se encargaban de vestirlos con ricos trajes a la última moda, cuidando siempre de que su comportamiento fuera acorde con la clase social. Aún así, la vida de los niños y niñas no debía de ser muy entretenida al estar limitados por el espacio del trasatlántico. Disfrutaban de largos paseos en las cubiertas del barco en los momentos de ocio que había entre las cuantiosas comidas, meriendas o aperitivos que se colocaban en el calendario con el in de rellenar las largas horas de viaje. Familiarizados con la música por las clases privadas que recibían en sus casas, debemos entender que asistían con interés a los diferentes conciertos que se celebraban en el Titanic. Los niños de primera viajaban con algunos de sus juguetes, todos ellos carísimos e inalcanzables para los críos de tercera clase. Las niñas siempre llevaban encima muñecas de porcelana, mientras que ellos usaban juguetes de hojalata o los entonces de moda y carísimos muñecos de plomo. El Titanic para los niños de tercera clase era una delicia. Comían comida caliente varias veces al día, con dulces a los que no estaban acostumbrados. También era la manera más sencilla de conocer a otros niños de distintos países europeos o incluso de Turquía o China. A pesar del desconocimiento del idioma se hacían amigos y jugaban al fútbol con balones de trapo en las cubiertas de proa y popa. Las niñas de tercera clase jugaban a la comba y también con muñecas de trapo y madera, tal vez no tan bonitas como las de las niñas de primera clase, pero eran igual de divertidas.
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La familia Goodwin

La familia Goodwin estaba formada por Frederick y Augusta Goodwin y sus seis hijos. Embarcaron en el Titanic como pasajeros de tercera clase, con la intención de emigrar a Estados Unidos, donde el hermano de Frederick le había conseguido un trabajo en una central eléctrica. Trágicamente, los ocho miembros de la familia Goodwin murieron en el desastre. Durante décadas, su historia permaneció relativamente desconocida, hasta que en 2007 una prueba de ADN confirmó que el cuerpo de un niño pequeño recuperado tras el hundimiento, conocido durante mucho tiempo como “El Niño Desconocido”, era Sidney Leslie Goodwin, el miembro más joven de la familia. Su pequeño par de zapatos sigue siendo una de las piezas más conmovedoras de las colecciones conmemorativas del Titanic.
El Menú

El Menú

El menú que se sirvió el día de la tragedia. Fue rescatado por uno de los pasajeros que logró escapar a bordo de un bote salvavidas. La cocina francesa estaba de moda en esa época, otro ejemplo del lujo característico del Titanic. El restaurante a la carta era dirigido por M. Luigi Gatti, un restaurador muy conocido en su tiempo. Comer allí era una opción costosa y exclusiva incluida solo con billetes de primera clase.
El Gimnasio

El Gimnasio

Pasajeros haciendo ejercicio. El gimnasio del Titanic fue solo uno de los muchos lujos y comodidades que podían disfrutarse a bordo del legendario barco. Contaba con el equipamiento más moderno de la época y podía ser utilizado por pasajeros de primera clase. Además del gimnasio, el barco también ofrecía otras instalaciones lujosas como baños turcos, una piscina e incluso una innovadora cancha de squash.
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Primera clase

Bienvenido a la sala VIP de primera clase. Conozca mejor a sus compañeros de vuelo y las actividades diarias.
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Británicos a bordo

Bruce Ismay nació el 12 de diciembre de 1862 en Crosby, cerca de Liverpool. Era el hijo mayor de Thomas Henry Ismay, propietario de la White Star Line. Tras la muerte de su padre, asumió la presidencia de la compañía, convirtiéndose en el director de la White Star Line. Bajo su liderazgo, la empresa se hizo conocida por sus lujosos transatlánticos. En 1907, Ismay asistió a una cena con William James Pirrie, presidente de los astilleros Harland and Wolff en Belfast, donde se construían todos los barcos de White Star. Se dice que ambos idearon un plan para construir una clase de grandes buques de lujo para competir con la Cunard Line en el viaje transatlántico. El Olympic fue el primero en completarse (1911). Un año después, el Titanic zarpó e Ismay viajó a bordo en su viaje inaugural. Después de que el Titanic chocara contra el iceberg, Ismay subió al bote salvavidas plegable C, a pesar de la orden de que solo se permitiera el embarque de mujeres y niños. Más tarde afirmó que no había mujeres ni niños cerca, pero testigos oculares lo contradijeron. Su reputación se vio aún más dañada por sus acciones a bordo del barco de rescate Carpathia. Una vez a bordo, se encerró en una cabina privada y se negó a salir hasta que llegaron a Nueva York. En las investigaciones posteriores, Ismay fue sometido a largos interrogatorios y negó las acusaciones de haber presionado al capitán Edward J. Smith para aumentar la velocidad del barco, a pesar de las advertencias de icebergs, con el fin de llegar antes a Nueva York y obtener publicidad. Aun así, fue públicamente tachado de cobarde y rechazado por la sociedad. En 1913, se retiró tanto de la IMM como de la White Star Line. Lucy Noël Martha Leslie, condesa de Rothes, fue una filántropa británica y figura destacada de la alta sociedad londinense, conocida por su belleza elegante, personalidad encantadora y dedicación a la organización de lujosos eventos patrocinados por la familia real británica y la aristocracia. Fue celebrada por su heroísmo durante el desastre del Titanic, especialmente por haber tomado el timón de su bote salvavidas, un acto poco común y valiente para una mujer en ese tiempo. Luego ayudó a dirigir el bote hasta el Carpathia. Trabajó junto al marinero Thomas Jones, quien elogió su valentía y liderazgo. Tras el rescate, continuó ayudando a bordo cuidando de los supervivientes. En señal de estima, Thomas Jones le regaló la placa de latón del bote salvavidas. Ambos mantuvieron correspondencia hasta la muerte de ella. Sir Cosmo Duff Gordon y su esposa, Lady Duff Gordon, una de las diseñadoras de moda favoritas de la aristocracia a ambos lados del Atlántico, fueron algunos de los pasajeros más controvertidos del Titanic. Viajaban a Estados Unidos por motivos de negocios, relacionados con la sucursal neoyorquina de Lucile Ltd. Habían reservado boletos de primera clase y fueron acompañados por su secretaria, Laura Mabel Francatelli. Los Duff Gordon y Francatelli escaparon en el bote salvavidas n.º 1. Aunque tenía capacidad para 40 personas, solo se lanzó con 12 a bordo. Poco después del naufragio, en alta mar, Lucy Duff Gordon comentó a su secretaria: "Ahí va tu hermoso camisón". Un tripulante, molesto, respondió que mientras ellos perdían pertenencias, él y los demás habían perdido todo. Entonces Sir Cosmo ofreció 5 libras a cada uno (alrededor de 655 libras actuales) para ayudarlos hasta que cobraran nuevamente. A bordo del Carpathia, Sir Cosmo entregó los cheques al equipo del bote salvavidas, lo que generó rumores de que la pareja había sobornado a la tripulación para no regresar a rescatar a otros, por temor a que el bote se llenara. La prensa sensacionalista en EE. UU. y el Reino Unido alimentó estas historias. Ambos testificaron en la investigación británica en Londres, que atrajo gran atención pública. Mientras Sir Cosmo fue duramente criticado, su esposa recibió un trato más indulgente. El informe final concluyó que los Duff Gordon no habían disuadido a la tripulación de realizar rescates, ni por sobornos ni por otros medios. Sin embargo, la mancha en su reputación les persiguió por el resto de sus vidas. Thomas Andrews nació el 7 de febrero de 1873 en Comber, Irlanda del Norte, y murió el 15 de abril de 1912 durante el naufragio del Titanic. Era constructor naval británico y director general de Harland & Wolff, el astillero que construyó el Titanic. Fue el diseñador principal del transatlántico y viajó a bordo para supervisar su rendimiento y asesorar a la tripulación y pasajeros. Cuando el Titanic golpeó el iceberg, Andrews inspeccionó los daños e informó al capitán Smith de que el barco se hundiría. Luego instó a los pasajeros a ponerse los chalecos salvavidas y ayudó a muchos a embarcar en los botes. Fue visto por última vez en el salón de fumadores de primera clase, aparentemente esperando el final con calma. Sus acciones esa noche le valieron elogios póstumos y consolidaron su legado como un héroe desinteresado. Wallace Hartley fue violinista y líder de la orquesta del Titanic. Para calmar a los pasajeros, Hartley y su grupo de ocho músicos siguieron tocando en la cubierta mientras el barco se hundía. Según los supervivientes, la pieza más recordada fue el himno Nearer, My God, to Thee ("Más cerca, mi Dios, de ti"). Todos los miembros de la banda murieron, y su valentía se convirtió en uno de los símbolos más icónicos de la tragedia. El cuerpo de Hartley fue recuperado y llevado a Inglaterra, donde miles asistieron a su funeral en Colne. Su violín fue hallado posteriormente y es uno de los objetos más conmovedores relacionados con el desastre. Lawrence Beesley era pasajero de segunda clase en el Titanic. Sobrevivió al desastre al subir al bote salvavidas n.º 13. Meses después escribió The Loss of the SS Titanic, uno de los primeros y más influyentes relatos de primera mano sobre el hundimiento. Su libro refleja tanto los hechos como las emociones del suceso, y tuvo un papel importante en cómo el público percibió la tragedia. Luego fue un exitoso escritor y periodista. En 1958, durante el rodaje de la película A Night to Remember, Beesley intentó colarse en una escena del naufragio para "hundirse simbólicamente con el barco". Fue retirado del set, pero el episodio se convirtió en una curiosidad histórica sobre el Titanic. Aparece en una fotografía del gimnasio del barco, incluida en el panel informativo “El gimnasio”. Eva Hart tenía solo siete años cuando abordó el Titanic con sus padres, Benjamin y Esther. Eva y su madre sobrevivieron tras subir al bote salvavidas n.º 14, mientras su padre se quedó atrás, despidiéndose mientras el Titanic desaparecía bajo las olas. Eva se convirtió más tarde en una crítica vocal de la White Star Line por la falta de botes salvavidas. Dedicó gran parte de su vida a dar entrevistas, escribir y educar a las nuevas generaciones sobre el desastre. Fue una de las supervivientes más conocidas hasta finales del siglo XX. Falleció en 1996.
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La Gran Escalera

La ya famosa gran escalera encarna perfectamente la idea de que viajar en uno de estos barcos de lujo debía sentirse como estar en casa para los pasajeros de primera clase. Estaba decorada con un hermoso reloj flanqueado por dos figuras femeninas talladas que simbolizaban “El Honor y la Gloria coronando al Tiempo”. La escalera estaba rematada por una gran cúpula de hierro forjado y vidrio que permitía la entrada de luz natural durante el día. La barandilla de roble irlandés terminaba en un poste con un hermoso querubín de bronce.
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El capitán Edward J Smith

El capitán Edward J. Smith, capitán del Titanic, se convirtió en una figura central de uno de los desastres marítimos más famosos de la historia cuando se hundió con su barco en 1912. Con más de cuarenta años de experiencia como marino, asumió el mando del RMS Olympic en 1911. En septiembre de ese mismo año, el Olympic resultó dañado en una colisión con el crucero Hawke de la Marina Real británica. En 1912, Smith fue nombrado capitán del Titanic. Estuvo presente en Belfast el 2 de abril para las pruebas de mar del barco. Alrededor de las 7:30 de la tarde del 14 de abril, Smith asistió a una cena privada organizada por el Sr. y la Sra. George Dunton Widener en el restaurante À la Carte del Titanic. Otros invitados incluían al ejecutivo ferroviario John B. Thayer y al mayor Archibald Butt. Después de la cena, Smith se reunió en el puente con su segundo oficial, Charles Lightoller, antes de retirarse a descansar. Abrumados por la cantidad de telegramas de los pasajeros, los operadores de radio del barco pasaron por alto una advertencia de iceberg enviada por el Mesaba y cortaron una transmisión del cercano Californian. Aproximadamente a las 11:40 de la noche, los vigías avistaron el iceberg que el Titanic chocaría poco después. Poco después de la colisión, Smith llegó al puente y evaluó los daños. Pronto se dio cuenta de que el barco se estaba hundiendo y ordenó a la tripulación que preparara los botes salvavidas. A las 2:20 de la madrugada del día siguiente, el Titanic desapareció bajo las oscuras y gélidas aguas del Atlántico Norte, llevándose consigo al capitán y a más de 1.500 personas.
LAS DIMENSIONES

LAS DIMENSIONES

Ataúd de sacerdotisa egipcia (1000 a. C.) que debía haber ido en el Titanic… pero que nunca fue. Vajilla de Titanic. La fascinación que despierta el Titanic se ve reflejada en el coleccionismo de susobjetos recuperados. Morgan Robertson, autor de la novela Futility, 1898. Binoculares. Entre las múltiples teorías sobre las causas del hundimiento se encuentra la posibilidad de que no hubiera binoculares en los puestos de vigía del Titanic. INCLUSO HOY EN DÍA LAS DIMENSIONES DEL TITANIC SIGUEN SIENDO IMPRESIONANTES Textos de izquierda a derecha: -Manga: 92 pies / 28 metros 258 camarotes y salones de tercera clase 3 salones de segunda clase 162 camarotes de segunda clase Puntal hasta cubierta de botes: 64 pies / 19,5 metros 16 botes salvavidas para un máximo de 962 personas 14 salones de primera clase 422 camarotes de primera clase Eslora: 882 pies / 269 metros Eslora entre perpendiculares: 850 pies / 259 metros 4 botes plegables para 216 personas Desplazamiento 52.310 toneladas Mamparos estancos 15 Compartimentos estancos 16 Dimensiones de las chimeneas 72 x 24 pies / 21 x 7 metros Consumo diario de carbón 650 toneladas Registro bruto 46.358 toneladas 258 camarotes y salones tripulación de tercera clase 105 camarotes y salones de tripulación Calado máximo: 34,5 pies / 10,5 metros
La última canción

La última canción

En esta fascinante experiencia de realidad virtual rendimos homenaje a los músicos que viajaban a bordo del Titanic. Embarcaron en Southampton como pasajeros de segunda clase. Hasta la noche del hundimiento, los músicos actuaban en dos grupos distintos: un quinteto formado por Percy Taylor, John Woodward, Fred Clarke y John Hume, bajo la dirección del violinista y líder Wallace Hartley, que tocaba durante la hora del té, después de la cena y durante los servicios religiosos dominicales. Para otras ocasiones, el trío de violín, violonchelo y piano —compuesto por Georges Krins, Roger Bricoux y Theodore Brailey— tocaba en el restaurante a la carta y en el Café Parisien. Después del impacto con el iceberg, Hartley y sus compañeros comenzaron a tocar música para mantener la calma entre los pasajeros mientras se cargaban los botes salvavidas. Muchos supervivientes afirmaron que la banda siguió tocando hasta el último momento. Se dice que su última melodía fue “Nearer, My God, to Thee”, aunque otras fuentes afirman que fue “Songe d’Automne”. Un pasajero de segunda clase dijo: “Se hicieron muchas cosas valientes aquella noche, pero ninguna más que la de los hombres que tocaron minuto tras minuto mientras el barco se hundía silenciosamente. La música que interpretaron fue tanto su propio réquiem inmortal como su derecho a ser recordados con gloria eterna.” Todos los músicos murieron en el naufragio. Toda la música que escucharás en esta exposición ha sido compuesta especialmente por el compositor neerlandés René Merkelbach y su equipo. La banda sonora completa fue grabada con una orquesta sinfónica de 50 músicos y estará disponible en Spotify e iTunes. Para esta experiencia de realidad virtual, René ha creado una nueva composición basada en las piezas que se tocaban el último día. Este viaje musical digital te hará sentir parte de la historia, y con la recreación inmersiva de vídeo y sonido, revivirás las emociones de los músicos y los pasajeros.
FRENTE AL ICEBERG

FRENTE AL ICEBERG

DESDE EL PUNTO DE VISTA TÉCNICO NAÚTICO, LA ACTUACIÓN DE MURDOCH FUE IMPECABLE Presuntamente el iceberg fue avistado a unos 700 m: Dada la escasa visibilidad de esa noche del 14 al 15 de abril de 1912, parece poco probable. Seguramente se vio mucho después. Las dos primeras personas que lo vieron fueron los dos serviolas (vigías). Ya tuvieran o no prismáticos, el tenerlos no hubiera arregladonada ya que no había luna y la visibilidad era muy escasa. Una vez avistado el iceberg, hicieron sonar la campana. Despuéstelefonearon al puente de mando donde el primer oficial William McMaster Murdoch dio tres órdenes: Todo a estribor / Máquina atrás toda / Cierren puertas estancas. Desde el punto de vista técnico náutico, la actuación de Murdoch fue impecable. Suponiendo que la velocidad del Titanic era de 20 nudos (37 km/h) y asumiendo que el iceberg se avistó a unos 700 m, debió de transcurrir aproximadamente 1 minuto y 7 segundos hasta la colisión: 0 a 5 segundos: Se avista e identifica el iceberg. 5 a 10 segundos: Se informa al puente de mando. 10-15 segundos: Se dan las órdenes ya mencionadas. 15-20 segundos. Se recibe en la sala de máquinas la orden de atrás toda y comienza la maniobra de invertir la marcha. Hay que parar la turbinaParson e invertir la marcha en ambas máquinas alternativas laterales. 15 segundos–1 minuto 7 segundos. El Titanic comienza a caer a babor muy despacio al principio y con algo más de rapidez al final. Los testigos (timonel y serviolas) declararon en las investigaciones que el buque cayó a babor dos cuartas de rumbo aproximadamente (22,5 grados). 1 minuto 7 segundos después del avistamiento. Se produce la colisión. En conclusión y a la vista de todos estos datos, ninguna maniobra hubiera sido de utilidad en estas circunstancias. Lo único efectivo es que el barco hubiera navegado a menor velocidad. EL HUNDIMIENTO En los diez primeros minutos tras la colisión, el daño parecía sólo haber afectado a los seis primeros compartimentos estancos. Sin embargo, la realidad era muy distinta. Al término de estos diez minutos el agua había alcanzado un nivel de 14 pies como mínimo (poco más de 4 m) en los cinco primeros compartimentos estancos. Poco a poco el nivel de agua fue subiendo, extendiéndose lentamente por el buque. Poco después de la media noche, los espacios inundados del Titanic cercanos al punto de colisión con el iceberg ya eran cuantiosos. Pronto se vieron afectados por el agua los camarotes de los fogoneros, de los marineros, así como los de tercera clase y varias de las cubiertas. En el resto del buque no había penetración de agua. Todas las puertas estancas a popa de los compartimentos dañados fueron abiertas. El Titanic se rompe en dos: La proa del Titanic continuó hundiéndose hasta que el barco alcanzó una inclinación de entre 29 y 45 grados. El barco sobresalía del agua por la segunda chimenea. Todas las luces estaban encendidas. Cuando el barco alcanzó esta posición, la zona de la sala de máquinas estaba fuera del agua. Debido al peso de la maquinaria y que precisamente sobre ella había una línea de debilidad estructural al estar mucho menos compartimentada, todas las fuerzas cortantes y momentos lectores se concentraron en esta zona. Finalmente, el barco se partió en dos, quedando la sección de popa a lote mientras que la de proa se hundió rápidamente. La pequeña sección de popa giró 180 grados en el agua y se hundió manteniendo un ángulo de 90 grados. Eran las 2:20 de la madrugada. El plan original era equipar al Titanic con 64 botes salvavidas. Pero con el in de dejar más espacio a los pasajeros en cubierta, ese número se redujo primero a 32 y más tarde a 20.
Subtítulos Sala Inmersiva

Subtítulos Sala Inmersiva

"Todo el mundo está hablando del Titanic, y tanta gente, cada uno con sus propios sueños y esperanzas, se embarca con nosotros. Para mí, es la promesa de un nuevo comienzo en Estados Unidos. ¿Y quién está más emocionada que nadie? ¿Quién lleva días sin dormir? Mi hija, Elisabeth, por supuesto. Pronto se reunirá con su madre. Somos afortunados, realmente bendecidos, de formar parte de este viaje. En tercera clase, sí… pero es un paso hacia un futuro mejor. Al fin ahorramos lo suficiente para reunirnos con mi esposa, Cassidy, en Nueva York." "Papá dice que en unos días volveré a ver a mamá. Por fin. La echo tanto de menos. Hace más de un año que se fue a Nueva York para recibir su tratamiento. Ha estado esperando que estemos juntos otra vez. No puedo esperar más..." "Llevo horas encerrada aquí... es tan aburrido. Debe de haber sitios más interesantes en este barco... Hmm... Papá está distraído... ¡Ahora es el momento perfecto!" "¿Elisabeth? ¿Dónde estás? Otra vez no... Siempre explorando, esta pequeña aventurera." "¿Dónde puede estar esta pillina ahora? No habrá ido al pasillo de segunda clase... ¿o sí?" "¡Hala, prismáticos! ¡Todo se ve tan grande con ellos!" "No podemos andar por estas zonas. Si el capitán nos pilla... Esta es la veranda de segunda clase. ¡Nos van a llamar la atención!" "¡Buenas tardes!" "¡Oh, qué patio tan bonito, tiene tantas plantas!" "Uf, no me gusta este sitio. Es el salón de fumadores." "¡Aaaachís!" "Aquí hay demasiado humo. Me voy." "Oh no… Este salón es de primera clase. Si entra ahí... se va a llevar una buena bronca." "¡Menos mal que te he encontrado! ¿Dónde te habías metido? ¡Te he buscado por todo el barco! Me tenías muy preocupado." "Lo siento, papá... ¡Pero este barco es increíble! Cada sala es más bonita que la anterior. ¡Podría explorar aquí durante días! ¡Deberías venir a verlo también!" "¡Rápido, agárrate de mi mano! ¡No la sueltes, pase lo que pase!" "¡Papá, tengo miedo!" "No te preocupes, cariño. El Carpathia está de camino para rescatarnos." "¿Nos llevará a Nueva York… con mamá?" "Sí, sí, la veremos pronto. No te preocupes… todo estará bien." "¿Y… los demás pasajeros? Hace mucho frío… y no parece haber suficientes botes para todos…" "No te preocupes, cariño… Ellos… encontrarán la manera. Estoy seguro de ello..." "Tuvimos tanta suerte… De estar juntos en Nueva York al fin. Pero no todos tuvieron la misma suerte. No importaba si eras de primera clase, segunda o tercera… Al final, todos éramos pasajeros del Titanic."
Mitos del Titanic

Mitos del Titanic

Muchos son los mitos y leyendas acerca del Titanic y su naufragio. Todas ellas tienen su trasfondo de verdad, lo que las convierte en leyendas, al menos, inquietantes. ¿Es cierto que se predijo el hundimiento del Titanic? La respuesta es, sí. En 1898, casi quince años antes del naufragio, se publicó la novela Futility, obra de un oscuro autor llamado Morgan Robertson. El libro relataba cómo el mayor y más lujoso buque del mundo, el Titan, se hundía en su viaje inaugural de Nueva York a Liverpool tras chocar contra un iceberg. La cantidad de coincidencias entre ambas historias es increíble. ¿Fue el Titanic objeto de la maldición de una momia egipcia? Esta historia nace de la imaginación de W.T. Stead, editor y periodista muy aficionado al ocultismo que viajaba en primera clase en el Titanic. En una de las veladas del viaje relató a sus compañeros de mesa, para tomarles el pelo, que a bordo del barco había sido embarcada una momia egipcia a la que se le tribuían poderes maléficos. Uno de los asistentes a aquella velada sobrevivió al naufragio y al llegar a tierra contó a los periodistas que el Titanic había sido víctima de la maldición de la momia. La historia se convirtió en una leyenda urbana pero tiene un trasfondo real. En el Titanic estaba pensado enviarse a Nueva York la tapa de un ataúd (no una momia) del Museo Británico (EA 22542) y que hoy puede verse en la primera planta. Pero realmente nunca salió de Londres. ¿Había tesoros a bordo del Titanic? No en el sentido clásico del concepto tesoros. Los dos objetos más valiosos que había a bordo del Titanic eran un cuadro del pintor francés Blondel titulado La Circassiene au Bain por el que se llegaron a reclamar 100.000 dólares, una verdadera fortuna y el otro objeto era un poemario enjoyado del poeta persa Omar Kayam. El título del libro era Rubaiyat. Curiosamente, los que se han convertido en verdaderos tesoros son los objetos del ajuar del barco recuperados del pecio. No hace mucho, por una tacita de café se llegaron a pagar 30.000 dólares.
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Hechos (Copia)

1-Los restos del Titanic yacen a casi 4 kilómetros de profundidad en el fondo del Atlántico Norte. 2- Los restos del Titanic están siendo devorados por una bacteria llamada Halomonas Titanicae, que hace que toda la superficie del pecio se cubra de estalactitas o carámbanos de metal digerido por estas bacterias. 3- La acción de estas bacterias provocará la desintegración de los restos del Titanic en los próximos 25 años. 4- Los submarinos de investigación que bajan a visitar los restos del Titanic están causando daños más graves a los restos que incluso los daños causados por las bacterias. La cubierta (suelo) de los restos del Titanic está completamente agujereada por los submarinos de investigación. 5- Los restos del Titanic están divididos en varias partes separadas por cientos de metros. 6- Los interiores de los restos del Titanic están en mucho mejor estado que los exteriores. En algunos camarotes aún se pueden ver las camas, relojes y otros objetos decorativos. 7- En los restos del Titanic, los daños causados por el Iceberg no son visibles a simple vista porque están enterrados en el fango del fondo marino. 8- Estados Unidos ha prohibido la comercialización de objetos procedentes del Titanic. 9- Los obreros de los astilleros que construyeron el Titanic ganaban un salario medio semanal de dos libras. Trabajaban cinco días a la semana, de 7:50 a 17:30, más media jornada laboral los sábados. 10- Entre los pasajeros había un asesino. Era un fogonero que había estado en la cárcel por el asesinato de su mujer. 11- La sección de popa del pecio implosionó al ser aplastada por la presión porque no se llenó de agua durante el hundimiento. Esa es la razón por la que su estado de conservación es mucho peor que el de la proa. 12- Un libro encuadernado en cuero y decorado con 1.050 piedras preciosas yace aún en una de las bóvedas del Titanic, en el fondo del mar. Se trata del libro Rubaiyat, del poeta persa Omar Khayyam, que había sido subastado en Londres y estaba de camino a su nuevo propietario, un librero neoyorquino. 13- Las dos suites de lujo a bordo tenían su propia cubierta de paseo de 15 metros. Las suites constaban de cinco habitaciones: dos dormitorios, dos vestidores y un cuarto de baño. 14- Entre el aviso de Frederick Fleet y la colisión con el iceberg transcurrieron 1 minuto y 7 segundos. 15- Los restos del Titanic se encuentran en aguas internacionales y no tienen propietario conocido. 16- Los restos del Titanic están protegidos por la UNESCO, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. 17- Durante la travesía, 289 palas de carbón y fogoneros trabajaron día y noche para mantener en funcionamiento las máquinas de vapor. 18- Las calderas del Titanic debían alimentarse cada día con entre 620 y 640 toneladas de carbón para crear vapor para las gigantescas máquinas. Se necesitaban 46.000 caballos de potencia para alcanzar una velocidad de 21 a 22 nudos.
MUERTOS Y SUPERVIVIENTES

MUERTOS Y SUPERVIVIENTES

Después de aquella tragedia la noche del 14 al 15 de abril de 1912, la prensa estuvo hablando sobre el Titanic durante meses. La opinión pública conocía perfectamente las maravillas de su hermano gemelo, el Olympic, que llevaba ya un año en servicio y del Titanic se decía que en muchos aspectos iba a superar al Olympic, a pesar de que prácticamente eran idénticos. Las anunciadas expectativas y el mito de la insumergibilidad del buque saltaron en mil pedazos ante el horror que se escondía tras las cifras de muertos reflejadas en las conclusiones de la investigación que llevó a cabo el Senado de los Estados Unidos: de los 2.223 pasajeros y tripulantes, 1.517 murieron. Comenzando con la tripulación del buque las cifras hablan por sí mismas: 899 personas de las cuales 685 perecieron. En lo que a pasajeros se refiere las cifras fueron aún más dramáticas y dan una idea de la discriminación (deliberada o no) sufrida por los pasajeros de tercera clase:
Despues del 15 Abril

Despues del 15 Abril

Aunque los restos del Titanic fueron descubiertos por el oceanógrafo Robert Ballard en 1985 a 3.800 m de profundidad al norte del Atlántico, pocas horas después de su hundimiento salieron a la superficie miles de objetos y los cuerpos de muchas de las personas que habían perdido la vida en la catástrofe. El testimonio de algunas de las embarcaciones que se acercaron al rescate o que tiempo después deambulaban por la zona es estremecedor. El mismo lunes 15 de abril de 1912 el vapor California señala: “Vemos varios botes vacíos, planchas flotando, sillas de cubierta y chalecos salvavidas”. Dos días después, el miércoles 17, y con más detalles de lo sucedido, el vapor Prinzess Irene dio un aviso de rescate en el que se comunicaba: “Interceptado mensaje de un vapor sin identificar en el que se afirma que se ha avistado un iceberg a 50 millas (92 km) del lugar del hundimiento en el cual había amontonados más de una docena de hombres llevando chalecos salvavidas”. A medida que pasaban los días, las esperanzas por encontrar supervivientes en las gélidas aguas del océano se hacían menores. Así, el vapor Bremen, el sábado día 20 de abril afirma: “Avistamos restos de naufragio y cadáveres”. Los restos empezaban a extenderse por el norte del Atlántico, arrastrados por el agua. El vapor Cestrian el lunes día 22, una semana después de la catástrofe señala observar en una amplia extensión: “Accesorios de cubierta, ropa de cama, salvavidas y sillas.” Casi dos semanas después, el viernes 3 de mayo, el vapor Minia observa: “Trozos de la gran escalera de primera clase, la mayor parte de los restos procede de zonas bajo cubierta. Debe haberse producido una terrible explosión y algunas partes del panelado de cubierta aparecen rotas en pequeños trozos”. Ni siquiera las personas que tuvieron la fortuna de contar con un lugar en los botes salvavidas pudieron contarlo. El vapor Oceanic casi un mes después, el lunes 13 de mayo afirma haber descubierto un “Bote salvavidas con tres cadáveres en los 47°01 ́N y42°29 ́W”. Los restos siguieron apareciendo. En diciembre de 1913, dieciocho meses después del naufragio, el vapor Port Kingston of Elder recoge un bote salvavidas plegable en Bermudas a casi 2.000 millas náuticas del lugar del hundimiento, unos 3.700 km.
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